Coca-Cola abandona a su hijo ILSI a su suerte

La Corporación anuncia la salida de la organización que fundó en 1978 involucrada en acusaciones de manipulación de evidencias científicas para favorecer a sus financiadores.

Por: Redacción Bocado

Coca-Cola decidió abandonar una de sus más fértiles creaciones. Calma, amigo, ninguna gaseosa se dejará de producir. Todo sigue igual en ese aspecto. Lo que sí cambia, es la participación en una de las mayores organizaciones de cabildeo científico del mundo: el International Life Sciences Institute (ILSI). 

Podría ser una noticia sin gran relevancia, si no fuese el papel de ILSI en la definición de políticas públicas sobre alimentación y el hecho de que Coca-Cola es la gran fundadora de la organización. Fue Alex Malaspina, el entonces vicepresidente de la compañía, quien decidió crear ILSI en 1978.

A lo largo de casi cuatro décadas, ILSI creció y atrajo a decenas de fabricantes de ultraprocesados y empresas del agronegocio. Financió investigaciones científicas, en general favorables a los puntos de vista de sus patrocinadores. Moldeó o debilitó políticas públicas y orientaciones nutricionales.

Pero, desde 2015, no hay bebida de colores que pueda compensar la deshidratación de ILSI. Investigadores y periodistas pasaron en limpio la historia de la organización, mostrando cómo se cae la máscara de un foro neutral de convivencia entre ciencia, gobiernos y empresas. En 2018, Mars, una de las mayores corporaciones de ultraprocesados del mundo, se retiró del instituto. El año pasado, le tocó la vez a Nestlé.

Ahora, la salida de Coca-Cola, suena como una sentencia de muerte anticipada para ILSI. La criatura puede incluso descubrir una forma de vivir sin su creador pero, seguramente, tendrá una vida limitada.

Discreta, la decisión no vino acompañada de cualquier explicación acerca de los motivos. No es difícil, sin embargo, entender los motivos. La propia Coca-Cola se vio bajo creciente escrutinio acerca de la política de financiación de investigaciones científicas. El énfasis en la actividad física como causa de la obesidad y enfermedades crónicas, en perjuicio del análisis del papel de las gaseosas en esa ecuación, fue motivo para decenas de reportajes – como este, que trata sobre la articulación en Brasil.

Y para cambios en las decisiones de Coca-Cola acerca de la financiación de la ciencia. Hoy día, por ejemplo, la empresa declara no financiar más que 50% de los gastos con determinado estudio. La decisión acerca de ILSI es, de esa forma, parte de un contexto más amplio. En razón de la noticia, separamos algunos momentos clave para ILSI en América Latina y en el mundo.

En las escuelas

En Argentina en 2015 ILSI intentó ingresar a las escuelas públicas de la Ciudad de Buenos Aires para realizar un trabajo de evaluación sobre los cuerpos y hábitos alimentarios de los niños y niñas que asistían a la primaria. El pedido de intervención de ILSI no cumplía con ninguno de los protocolos que se establecen en estudios que implican niños. La organización se presentaba como una agrupación científica. Fue una familia la que, tras el pedido de autorización de la escuela para que empleados de ILSI pudieran pesar, medir e interrogar a su hija, decidió buscar en internet y encontró a marcas como Monsanto, Danone y Coca Cola detrás la que destapó el asunto, lo denunció a la prensa e impidió que pudieran continuar con un trabajo que, luego se supo, ya habían realizado en escuelas humildes de la provincia de Santa Fe.

¿Ciencia o cabildeo?

En México ILSI fue denunciada como una corporación de cabildeo que orientaba todas sus fuerzas a impedir políticas públicas que pudieran resultar inconvenientes a Coca Cola. Sus acciones públicas fueron específicamente importantes cuando ese país estaba enfocado en aumentar los impuestos a las bebidas azucaradas. Tras esas acciones ILSI fue denunciado por El Poder del Consumidor y, fue tal el escándalo que el instituto debió cerrar sus oficinas.

Discreto

El ILSI brasileño es bastante discreto. Raramente alguien se presenta como integrante del instituto en reuniones y eventos científicos. Como en toda relación marcada por conflictos de intereses, la filiación a esa organización suele aparecer en segundo plano. El alma del negocio es presentarse como representante de una universidad renombrada.

Nuestro reportaje mostró, por ejemplo, como el comité de Anvisa encargado de alimentos funcionales parecía tener siete integrantes de organizaciones distintas pero, en realidad, por lo menos cuatro pertenecían a ILSI.

Puertas abiertas

Por todo el mundo, ILSI se encontró con cada vez más puertas cerradas, un motivo central para que el instituto esté en proceso de deshidratación. Ante tantas denuncias, agencias de salud e investigadores de renombre decidieron mantener distancia.

Pero, en Brasil, la Agencia Nacional de Salud Pública, Anvisa, extendió la alfombra roja a ILSI. Un documento que obtuvimos muestra que las dos organizaciones llegaron a discutir un acuerdo de cooperación para compartir evidencias científicas producidas por ILSI.

“Uno de los puntos destacados por el instituto es que, por ser un foro con distribución mundial, puede potenciar trabajos que tengan repercusión más amplia y trabajar de manera convergente”, registra el acta.

Relación simbiótica

En diciembre, la gerente-general de Alimentos de Anvisa, Thalita Antony de Souza Lima, concedió una entrevista al boletín mensual editado por ILSI. “Entiendo que hay una relación simbiótica entre Anvisa e ILSI Brasil, en la que ambas instituciones se benefician del trabajo en conjunto. Anvisa, con su agenda de prioridades apunta a la sociedad los temas que deben ser objeto de investigación y estudios. De otro lado, organismos como ILSI ayudan a rellenar ese vacío, proveyendo a Anvisa con subsidios científicos importantes para la toma de decisiones.”

“Integridad científica”

A pesar de los lazos claros con el favorecimiento de empresas privadas, representantes de ILSI niegan públicamente la relación del instituto en conflicto de intereses. Ser discreto no es la única estrategia adoptada para alejar la imagen de que la entidad es un brazo del mundo corporativo. Otra es mostrar que la ética es una preocupación fundamental y habitual de ILSI.

En el congreso del instituto realizado en 2019 en Brasil, la integridad de investigaciones científicas era el mote principal que reunió decenas de asociados invitados a la ocasión. Entre los eventos de la programación, estaba una ponencia exclusivamente dedicada a la discusión del tema “ética”, presentada por el escritor, periodista y frade dominicano ‘Fray’ Betto.

El entonces, director-presidente de ILSI, Franco Lajolo, nos concedió una entrevista negando enfáticamente el conflicto de intereses. Él dijo que todo integrante debe obedecer un código de conducta de la institución y que, además, todos los científicos asociados necesitan respetar otras reglas existentes acerca de investigaciones científicas. No detalló cuáles.

Avanza la batalla contra los cultivos de maíz transgénico, y sus venenos acompañantes en México y Perú

Por: Redacción Bocado

Era una noticia deseada por muchos, más no esperada: el último día de 2020 el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador,  prohibió la siembra y cultivo de maíz transgénico y el herbicida que los acompaña – el glifosato- de la región. Así López Obrador concretó uno de los avances más significativos en la lucha contra los transgénicos y estableció que, desde la entrada en vigor del decreto hasta el último día de su mandato (31 de enero de 2024), se realizará un período de transición con el fin de “lograr la sustitución total del glifosato por alternativas más sostenibles y adecuadas”. Y puso punto final a los permisos de siembras experimentales y siembras piloto otorgados en 2009 por el gobierno del ex presidente Felipe Calderón.

Para activistas campesinos, indígenas, intelectuales y cocineros nucleados desde 2007 en la campaña Sin Maíz no hay País, las medidas son un gran paso en la preservación de la soberanía alimentaria.

El presidente de la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad, Alejandro Espinoza Calderón, uno de los expertos que más de cerca ha seguido el proceso, explica a Bocado: “México produce 24,1 millones de toneladas de maíz de grano blanco, que destina a la elaboración del principal alimento de los mexicanos, las tortillas. Conociéndose este panorama, es de suma importancia el decreto en cuestión debido a que incide en la producción del alimento que consumirá el pueblo mexicano”.

Un alimento que, en versión trangsénica y en contacto con glifosato, implica riesgos. Porque la Agencia Internacional de Investigación de Cáncer (IARC), de Estados Unidos, catalogó al glifosato como probable carcinogénico en humanos y, después de recibir 125 mil demandas, Bayer-Monsanto tuvo que indemnizar con 10 mil millones de dólares a víctimas del modelo tóxico.

Espinoza explicó: “En México el glifosato se utiliza en una gran variedad y cantidad de cultivos. En granos y cereales como el maíz, sorgo, arroz, trigo; oleaginosas como el cártamo, girasol, soya; frutales como el aguacate, mango, guayaba, papaya, manzana, plátano, vid, naranja, por señalar algunos”.

El decreto del presidente de México dice textualmente que además de prohibir se propone buscar alternativas que “permitan mantener la producción y resulten seguras para la salud humana, la diversidad biocultural del país y del ambiente”. Como inciativa, forma parte del apartado “Desarrollo Sostenible” dentro del plan Nacional de Desarrollo 2019-2024, un proyecto que busca “alcanzar la autosuficiencia y la soberanía alimentaria”.

México es un país con una amplia biodiversidad, sobre todo en el ámbito del maíz del que es centro de origen el teocintle – la forma que tenía el grano miles de años atras. Según la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad, se estima que en ese país hay 59 razas nativas de maíz.

Greenpeace México consideró que el decreto de López Obrador salda una deuda histórica con la diversidad genética. Sin embargo, al negocio agropecuario no le agrada esta noticia. El Consejo Nacional Agropecuario de México expresó su descontento mencionando la desventaja productiva que en su opinión significa en comparación a otros países.

Los encargados de implementar la medida son el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), que coordinará y promoverá investigaciones científicas que persigan la búsqueda de alternativas al uso del glifosato, emitirá recomendaciones anuales. Además, impulsará reformas constitucionales junto con las Secretarías de Medio Ambiente y Recursos Naturales, de Salud y de Agricultura y Desarrollo Rural.

La batalla en defensa del maíz nativo, y con él de la cultura campesina y alimentaria de todo el país, también tuvo en diciembre 2020 un gran triunfo en Perú: se amplió la moratoria implementada en 2011, que impide la siembra de semillas modificadas genéticamente. Así queda firme la prohibición del ingreso al país y la producción de organismos vivos modificados (OVM) con el fin de “fortalecer las capacidades nacionales, desarrollar la infraestructura y generar las líneas de base respecto de la biodiversidad nativa, que permita una adecuada evaluación de las actividades de liberación al ambiente de OVM”.

Así además ganó 15 años una lucha que parecía perdida a mediados del año anterior, cuando en plena pandemia el agronegocio quiso aprovechar la coyuntura para derribar la moratoria. Karla Gabaldoni, integrante de la red Slow Food en Perú y miembro del Consorcio Agroecológico Peruano explicó a Bocado: “La estrategia del lobby Monsanto-Bayer se dirigió al interior del Estado, colocando expertos cercanos en cargos públicos, por ejemplo en la Alta Dirección del Ministerio de Agricultura y Riego hoy (Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI), en el Ministerio del Ambiente (MINAM) y en la Comisión Nacional para la Innovación y Capacitación en el Agro (CONICA) liderada por Alexander Grobman presidente de PeruBiotech, empresa cercana al lobby pro-transgénico. La participación activa de Bayer se dio mediante intervención directa en el Reglamento Interno Sectorial sobre Seguridad de la biotecnología para el desarrollo de actividades con organismos vivos modificados para el sector agrario, conocido como RISBA; conferencias en SENASA, INIA y presencia en medios de prensa.”

Perú también es un país con una tradición agrícola de más de 10 mil años y con una amplia biodiversidad de especies. Solo de papas cuenta con 4000 variedades. El ingreso de cultivos transgénicos pone en peligro su sistema alimentario, por eso encuentra sus resistencias más aguerridas en el interior del país y en las cocinas de las casas. En ese contextó Gabaldoni explicó: “El 50% de las niñas y niños peruanos padece de anemia y desnutrición, por lo cual la oportunidad de una alimentación saludable, nutritiva con una producción diversa local es necesaria y urgente”

Hoy la ampliación de la moratoria permite que ese país siga liberándose de manera paulatina del uso de semillas genéticamente modificadas con el fin de preservar una de las culturas alimentarias más valiosas de la humanidad.

Estos logros no significan que la amenaza desaparezca,  porque con la moratoria en plena vigencia se supo que en localidades como la provincia peruana de Piura un 63,1% de los cultivos habían sido contaminados con genética de Monsanto y algo similar ocurrió en estos años en estados mexicanos a pesar de que rige desde 2013 una medida cautelar. Sin embargo, decreto y moratoria son un gran impulso para los activismos por el buen vivir y la soberanía alimentaria que tanta falta hacen en toda la región.

Etiquetado frontal contra las enfermedades que nos matan

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) lanzó un documento en el que cataloga al rotulado frontal de advertencias como un instrumento de política capaz de prevenir enfermedades no transmisibles. Así el factor de discapacidad y muerte más grande de la región podría encontrar en la información un antídoto seguro y de bajo costo. Si el lobby lo permite, claro.

Por: Redacción Bocado

Un 44% de las muertes en las Américas tiene como causa enfermedades que guardan relación con dietas poco saludables, según la OPS (Organización Panamericana de la Salud, el organismo especializado en Salud para las Américas, que hace parte de la Organización Mundial de la Salud desde 1949). Es decir, cuatro de cada diezlatinoamericanos mueren debido a enfermedades causadas por su propia alimentación. “Si la gente no consumiera ningún producto procesado o ultra procesado, la alimentación sería mucho mejor que la que existe hoy día”, dijo el médico e investigador Carlos Monteiro, miembro del Grupo Asesor de Especialistas en Recomendaciones de Nutrición de la Organización Mundial de la Salud (OMS), duranteel evento convocado por la OPS.

Este lunes 7 de diciembre, esa organización realizó vía remota el lanzamiento del documento “El etiquetado frontal como instrumento de política para prevenir enfermedades no transmisibles en la Región de las Américas”. El evento tuvo una duración de dos horas y estuvo dividido en cinco partes: bienvenida del director, presentación del documento, diálogo entre los panelistas invitados, respuesta a las preguntas que surgieron durante la transmisión y palabras de cierre.

El público fue muy activo, tanto en la caja de comentarios como en la caja de preguntas y respuestas. Se enviaron 68 preguntas cuyas respuestas habían sido plasmadas en el completo documento emitido por la institución.

Durante el foro virtual, la OPS presentó un documento de 36 páginas en cual explica los sistemas de rotulado existentes y el mejor perfil de nutrientes posible. También contiene una serie de 13 probables preguntas frecuentes, con argumentos en oposición y respuestas.

Carlos Monteiro indicó en repetidas ocasiones que el sistema de rotulado que propone laOPS está directamente asociado a los criterios de la OMS y se corresponde con la evidencia científica más firme a día de hoy. Esto significa también que cualquier cambio que haga la OMS en sus recomendaciones para la dieta acerca de nutrientes y niveles críticos generaría un cambio inmediato en los parámetros de rotulado de la OPS.

Benn McGrady, Oficial Técnico Legal del Departamento de Enfermedades No Transmisibles de la OMS, insistió con un mensaje directo: move forward, es decir, progresar, avanzar. Según Benn, debido a la lentitud que genera (y que suele ser aprovechado por lobistas para demorar la aplicación de políticas públicas), es necesario prescindir del Codex Alimentarius (organismo de la OMS que propone una colección de normas, directrices y recomendaciones relacionadas con alimentos, producción e inocuidad.) . Considera que también que la armonización de los participantes de bloques-como el MERCOSUR- no requiere el diálogo de todos con todos, basta con las individualidades de cada país.

Luego de dos horas de exposiciones, debate y preguntas, los expertos de la OPS terminaron el evento insistiendo en tres puntos clave: armonización, derechos humanos y sustento científico. Armonización que se da a través de las decisiones individuales de cada país; inacción por parte de los países que consideran una violación a los derechos humanos; y ley de rotulado como expresión de la evidencia científica más fuerte a día de hoy.

La ley de rotulado frontal de advertencias a la que se aventuraron varios países (Chile, Perú, Uruguay) pero que aplicó más acabadamente México salva vidas. Es garante de derechos humanos y está basada en la mejor evidencia científica disponible hasta el momento, lo que la lleva a ser avalada nada menos que por la Organización Mundial de la Salud. Funciona. Por eso genera tanta resistencia entre quienes buscan defender los intereses de las marcas que han basado gran parte de su negocio en vender productos innecesarios, que afectan la salud, y de los cuales sus consumidores saben poco y nada.

Este documento espera ser una herramienta de consulta para divulgar por que hay que avanzar con políticas públicas de rotulado frontal en aquellos países donde no existan.

Accede al documento en: https://iris.paho.org/handle/10665.2/52740

Pan de muertos

Trigo: emblema alimentario. Harina que hace el pan o los fideos que tantos comen sin muchas más alternativas para alimentarse. También ingrediente colado, insertado discretamente en la mayoría de los productos ultraprocesados que incluye la dieta de supermercado. Sin dudas el cereal más consumido que, a su forma santa o adictiva, le agrega ahora una tercera versión: la transgénica HB4.
Argentina abrió sus puertas a un nuevo experimento a cielo abierto que, de aprobarse también en Brasil, llegará luego a nuestras mesas. Un experimento con financiación pública pero puras ganancias para los mismos de siempre.

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No más chatarra en las escuelas de Yucatán

México es el país que más padece los estragos del sistema alimentario: una población cada vez más enferma por lo que come (y por lo que no come). Pero es también el país que más y mejores políticas públicas está aprobando. Desde un etiquetado claro a nivel nacional hasta la prohibición de vender comestibles y bebidas a niños en siete Estados. La última medida es la “expulsión” de la comida chatarra de las escuelas de Yucatán.

Por: Redacción Bocado

Los datos son alarmantes. En Yucatán se han registrado casos de hipertensión arterial en chicos de entre 6 y 12 años, situación aterradora que resulta peor aún al asociarse con la tasa de obesidad. Porque según la Organización Mundial de la Salud (OMS), México es uno de los países con mayor índice de obesidad a nivel mundial — un 70% de su población con ese padecimiento — y Yucatán, uno de los 32 estados que lo conforman, una de las zonas donde las estadísticas generan mayor preocupación.

Para combatir la obesidad, indica la OMS, hay que comenzar desde edades tempranas porque los niños con sobrepeso poseen mayores probabilidades de luego ser adultos obesos. Y en México, la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) registró un crecimiento de 7.8% a 9.7% en la prevalencia de sobrepeso y obesidad en menores de cinco años, entre los años 1988 y 2012.

Se suman a los inquietantes datos ya mencionados que 1.2 millones de los menores de 5 años que viven en ese país presentan anemia crónica y 12,7% padece desnutrición crónica, según los datos proveídos por los Servicios de Salud de Yucatán (SSY) entre 2012 y 2018.

Desnutrición, anemia, hipertensión, obesidad y sobrepeso son preocupantes padecimientos, y más si nos referimos a la realidad de preescolares. Tanto que las autoridades han aprobado medidas importantes de observar. Así como a nivel nacional dieron luz verde a un sistema de rotulado de alimentos que perfeccionó a su antecedente chileno, los gobernantes de varios estados mexicanos están dando más pasos todavía.

En Yucatán, el congreso local reaccionó ante los datos. El 26 de noviembre modificó su Ley de Nutrición y Combate a la Obesidad con un agregado tajante: prohibió la distribución, venta, regalo y suministro de alimentos y bebidas no alcohólicas con exceso de sodio, grasas y azúcares en las escuelas de nivel preescolar y primaria. Es decir, prohibió que se entreguen productos ultraprocesados a niños y niñas menores de 12 años.

La medida resulta importante porque la escuela es la segunda casa de cada niño. Lo dice el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), ya que según sus datos los menores consumen el 50% de sus calorías diarias dentro del ambiente escolar.
Pero los cambios impulsados por el gobierno de Yucatán van todavía más allá: ordenan que las escuelas de educación básica fomenten competencias deportivas y buenos hábitos alimenticios; y promueven el consumo de agua potable o la ingesta de productos orgánicos cosechados por los mismos alumnos (aunque es sabido que son pocas las escuelas con bebederos y menos las que venden frutas o verduras). Otra nueva regla dictada por el gobierno de Yucatán es que los alumnos de la Licenciatura en Nutrición podrán poner sus servicios a disposición de la educación básica, con la posibilidad de hacer un seguimiento personal a los alumnos. El fin, prevenir casos de obesidad o desnutrición y, llegado el caso, tratarlos con precisión.

Yucatán está dejando claro en qué se enfoca. Demostrados sus índices altísimos de obesidad, combate a esa realidad con medidas concretas. Los objetivos se ven claros: concientizar y prohibir aquellos alimentos dañinos para el cuerpo desde edades tempranas. Es decir, formar a personas saludables.

¿Y Si El Cielo Ya Cayó?

Las epidemias, esas poderosas e implacables armas de destrucción masiva que facilitaron la colonización exterminando millones de indígenas en todo el continente, tienen un nuevo e inesperado capítulo con el Covid-19. Sin recuentos oficiales y prácticamente abandonados por el Estado, los indígenas guaraníes tienen las mayores tasas de contagio y muerte de Brasil, el país con más contagios y muertes de toda la región. Una realidad brutal que parece calcada de las leyendas que se cuentan por ahí, entre cielos que caen y diablos blancos.

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Brasil: Ministerio de Justicia exonera misionero a cargo de la coordinación de indígenas aislados

Salida de Ricardo Lopes Dias está siendo celebrada por indigenistas

El misionero Ricardo Lopes Dias fue exonerado hoy (27) de la Coordinación de Indígenas Aislados de la Fundación Nacional del Indio (Funai), puesto que ocupó por nada más que nueve meses. Vinculado a la pastora Damares Alves, ministra de la Mujer, Familia y Derechos Humanos, tuvo su gestión puntuada por críticas de entidades indígenas y funcionarios de Funai, además de disputas judiciales.

Dias representaba los intereses de los evangélicos que defendían cambios en la política de protección a los aislados, como muestra la serie de investigaciones periodísticas publicadas por Bocado. El misionero trabajó por 10 años en Misión Nuevas Tribus de Brasil (MNTB), en el Valle de Javari, Amazonas. El local alberga la más grande concentración de pueblos aislados del mundo. En su lugar, fue nombrado Marcelo Fernando Batista Torres, funcionario de carrera que trabajó en Acre (Norte de Brasil) con esas poblaciones.

Los funcionarios de Funai celebran la caída de Dias. “Estamos felices, tenemos la expectativa de que la situación mejore, de que se pueda componer un equipo con experiencia en el tema”, dijo un funcionario. 
La salida del misionero, según fuentes indigenistas que aceptaran hablar con Bocado bajo condición de anonimidad, se relaciona con la presión internacional respecto a Amazonia y a la ineptitud del gobierno brasileño para lidiar con los pueblos aislados y proteger a los indígenas en medio a la pandemia del Covid-19. “Él se volvió un espantapájaros, odiado por el propio equipo de Funai”, afirma una fuente del sector.

La necropolítica es ley

La necropolítica es ley

por Tatiana Merlino Brasil
Foto: Mário Vilela/Funai

Después de la victoria electoral del presidente brasilero Jair Bolsonaro en 2018 se consolidaron políticas de ecocidio y de etnocidio sin precedentes. Los misioneros son parte del plan macabro de vaciar la selva. En esta nota, la denuncia de un funcionario que fue obligado a avanzar sobre toda tierra indígena.

Entre 2010 y 2019, el biólogo Daniel Cangussu trabajó como coordinador del Frente de Protección Etnoambiental (FPE) Madeira Purus de la Fundación Nacional del Índio (Funai), actuando en la ubicación, protección y seguimiento de pueblos indígenas aislados y de reciente contacto de la región de los ríos Madeira y Purús, en el sur de Amazonas, en Brasil. Trabajó junto a los pueblos de reciente contacto Suruwahás y en acciones de ubicación de los aislados de Hi-Merimã y de todos los demás aislados no identificados de la región.

Funai es la institución encargada de toda la política indigenista en Brasil. La política de no contacto con los indígenas y respeto al aislamiento voluntario fue instituida por el gobierno brasileño en 1987, en medio a la elaboración de la nueva Constitución, que reconoció una serie de derechos antes negados.

Aunque evalúe que Funai tuviese una vigilancia eficiente. El seguimiento del territorio Hi-Merimã siempre fue un desafío, porque la población es grande y se desplaza por un área muy extensa. “Y en el entorno viven muchos misioneros que quieren evangelizar a los indígenas aislados”, cuenta Daniel. “Nosotros hacíamos seguimiento del estado de salud de los funcionarios cuando actuábamos con los Suruwahás o en el territorio Hi-Merimã. Pero esa no es una preocupación de los misioneros”, critica.

Acampamento Hi-Merimã | Foto: Daniel Cangussu

Cantos evangélicos

El departamento de coordinación de Funai encargado de los pueblos indígenas aislados fue creado con el objetivo de garantizar su protección y de las tierras en que viven, impidiendo invasiones. Actualmente, hay registro de 114 grupos de aislados, de los cuales 28 están confirmados – los demás aún están siendo evaluados.

Cuando Daniel comenzó a trabajar en la región, en 2010, ya había ocurrido una retirada de misioneros de la tierra en que viven los Suruwahás. La ausencia de Funai permitió que los misioneros actuasen en la región. “Hasta hoy los indígenas conocen cantos evangélicos, hablan de ‘jeshua’, refiriéndose a Jesús”.

En 2018, Daniel expulsó a un misionero que había entrado ilegalmente a la tierra Hi-Merimã. “Él [el misionero] sintió incentivado con la nueva coyuntura [elección de Bolsonaro] para realizar una expedición”. La entrada ocurrió luego de de que Daniel organizase, a pedido de los propios indios Jamamadi, una ida hasta la tierra indígena del pueblo vecino. Poco después, el misionero organizó otra expedición exactamente a la misma región. “Organizamos un viaje oficial emergencial y lo invitamos a retirarse. Se abrieron un proceso de seguimiento del Ministerio Público Federal y un proceso administrativo interno de Funai”, cuenta. 

El misionero, Steve Campbell, convive con los Jamamadi desde niño, cuando llegó con sus padres, también misioneros, en 1963.

Mapa do Complexo Territorial Médio Purus | Elaboração: CTI/Funai

Expedición con misionero

El funcionario de Funai cuenta que el momento de mayor tensión de su vida profesional ocurrió un mes después de que Jair Bolsonaro venciera la elección presidencial de octubre de 2018. 

Daniel fue designado por el presidente de Funai para organizar una visita a la tierra indígena de los Suruwahá. El pedido era para que la comunidad recibiese una visita de la indígena Muawaji Suruwahá, que había sido retirada de la tierra indígena por la Secretaría Especial de Salud Indígena (Sesai) años antes para llevar a su hija a Brasilia donde recibiría tratamiento médico. Muawaji y su hija no volvieron.

Pero la visita no sería realizada por Muji solamente – ya convertida en evangélica e integrante de la organización Jóvenes con una Misión – sino que la acompañaban sus hijos y el misionero, Darci Azevedo Cunha. Darci ya había vivido en la misma tierra indígena, antes de ser retirado por decisión del Ministerio Público. 

La solicitud para la visita había sido realizada por el entonces senador y pastor evangélico Magno Malta, que en esa época tenía como asesora a la hoy ministra de la Mujer, Familia y Derechos Humanos, Damares Alves. “Fui obligado por el presidente de Funai, por presión de Magno y Damares, a entrar a la tierra indígena con un misionero”, lamenta Daniel. Damares es fundadora de la ONG Atini, investigada por el Ministerio Público Federal por tráfico y secuestro de niños.

Daniel cuenta que en un primer momento se resistió a organizar la visita. “Dije que estuve haciendo lo opuesto [impedir la entrada de misioneros a tierras indígenas] durante diez años. Me dijeron que, si yo no lo hiciese, designarían a otra persona”.

La visita duró una semana y fue tensa, en la evaluación de Daniel. El misionero, que habla la lengua de los Suruwahá, mantenía conversaciones reservadas con algunos de los indígenas. “Se estableció un ambiente tenso. Me sentí mal por usar la logística de Funai para apoyar a los misioneros, por saber qué representaban. Fue como un anuncio de lo que vendría luego”, dice, refiriéndose al nombramiento de Ricardo Dias al cargo de jefe de coordinador responsable por los pueblos aislados – Ricardo, pastor evangélico, fue finalmente despedido en el 27 de noviembre.

Presidente da Funai, Marcelo Xavier, em audiência com a Ministra Damares Alves | Foto: Willian Meira/MMFDH/Funai

Casa de conversión en Brasilia

Muwahi vive hoy en Brasilia, capital de Brasil, con dos hijos, [en una comunidad] con otros indígenas retirados por Sesai de otras tierras indígenas y que nunca volvieron a sus lugares de origen. Son indígenas formados para ser pastores, de acuerdo con el funcionario de Funai. “Su estrategia es: si los misioneros no logran entrar a las tierras indígenas, envían indígenas convertidos, ya que no se puede impedir la entrada a indígenas a las aldeas”.

Muwaji Suruwaha | Foto: Reprodução/Atini

Daniel cuenta que tuvo conflictos con Damares y misioneros a lo largo de nueve años a causa de las embestidas en áreas de indígenas aislados o de reciente contacto. Tener que acompañar a un grupo a las malocas un mes después de la elección “fue un mensaje inmediato”. 

 

Poco después de la expedición, a inicios de 2019, Daniel solicitó ser trasladado de su función en el sur de Amazonas. “Mi presidente [de Funai] es un comisario de la Policía Federal que nombró a un misionero para asumir la Coordinación General de Indígenas Aislados y de Reciente Contacto. Nuestro jefe es nuestro principal rival. Esa es la única manera que tengo para explicar lo que es tener a un misionero al mando de nuestras políticas. Es muy triste, nos degrada en todos los sentidos”, dice. “Si un puñado de indígenas es evangelizada, para los misioneros valió el precio, aunque muchos otros mueran.”