La buena educación

La infancia está rota por comer mal: niños y niñas de nuestra época viven con enfermedades que un tiempo atrás solo se daban tras años de vida licenciosa, en la adultez: como hipertensión y diabetes tipo 2. En México, con uno de los peores indicadores del mundo, en las escuelas se propuso una nueva materia para aprender a comer: Vida Saludable.

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Hola, diputados, ¿por qué no sesionaron?

Por: Redacción Bocado

El lunes 5 de octubre el Congreso de la Nación Argentina fue caótico. El proyecto de la Ley de Etiquetado, que cuenta ya con la media sanción del Senado, no obtuvo el quórum necesario para ser tratado en la Cámara de Diputados. Solamente 122 de los 257 diputados bajaron al recinto, faltando siete para poder sesionar.

La negociación fue un toma y daca continuo. Dentro del recinto se vivía un clima de incertidumbre. Por momentos se creía que se iba a dar el quórum, y por momentos se caía la esperanza. Organizaciones civiles como SANAR o Inconsciente Colectivo estuvieron presentes desde las 10:00 de la mañana militando.

Juntos por el Cambio, tras su victoriosa campaña en las PASO ante el Frente de Todos, optó por bloquear el tratamiento de la Ley de Etiquetado.  Solamente dos diputados radicales mendocinos que forman parte del bloque de Juntos por el Cambio bajaron a ocupar sus bancas, mientras que todos los demás se abstuvieron de sentarse a legislar.

Lo paradójico es que no presentarse no es sinónimo de estar en contra de la ley. De hecho, varios legisladores que no bajaron al recinto ya habían dado su respaldo al proyecto. Lo ocurrido es una partidarización de la ley. El poder de lobby se intensificó indudablemente luego de la arrasadora victoria de Juntos por el Cambio.

El Frente de Todos, a pesar de lo ocurrido, no es en absoluto unánime en su postura con el etiquetado. Sergio Massa, en alianza con el lobby de la industria azucarera, se había encargado pocos meses atrás de dilatar el proceso para que el proyecto perdiera vigencia. Sin embargo, se dispusieron a debatir.

Para no sesionar, JxC se apoyó sobre la ausencia de consenso previo del temario. En la agenda que la oposición propone, temas como la Ley de Alquileres, la Boleta Única o la Ley Ovina requieren un enfoque prioritario. Presentaron una lista de exigencias al Frente de Todos, rechazada unívocamente en más de una ocasión.

Adentro del recinto se vivió un día de puesta en escena.

Fernando Iglesias, Diputado de Juntos por el Cambio, ingresó a la Cámara con un cartel con la foto de Marcela López, una mujer de 61 años desaparecida desde hace 100 días en Santa Cruz. Luego de dejar la imagen en su banca, afirmó que ahí había “otra ausente” ironizando con la propuesta de Moreau de exponer a los ausentes tomando lista. 

Por su parte, Cecilia Moreau, militante y diputada del Frente de Todos, pidió a Sergio Massa que tomara lista de los presentes, para que así “quede en claro quienes estamos sentados hoy acá queriendo tratar estas leyes y quienes están escondidos detrás de las cortinas”. 

Máximo Kirchner, promotor de la sesión, exclamó dentro de la Cámara: “No soportan la democracia a veces, porque esta ley, por ejemplo, lo que hace no es ni siquiera prohibir el azúcar, sino poder ser conscientes de qué consumimos, de cómo nos alimentamos. 

“El oficialismo llamó a una sesión especial sin acordarlo con la oposición. El interbloque JxC apoya en su mayoría la ley del etiquetado frontal, pero exige que se traten otros temas importantes como la emergencia educativa” explicó Cristian Ritondo, Diputado Nacional por la Provincia de Buenos Aires. “La agenda que el Gobierno nos planteaba en el Congreso, no tenía que ver con la agenda de la gente” sentenció horas después en La Nación.

Mijael Kaufman, integrante de Consciente Colectivo, estuvo dentro y fuera del recinto durante el caos. De fuera, le sorprendió la cantidad de gente convocada. Según Kaufman, las asociaciones se encontraron previamente para organizar el evento. Si bien lamentablemente no tuvo el desenlace que deseaban, Kaufman explicó que “es importante ver que en nuestro país se está hablando de etiquetado frontal como nunca antes. Hoy una gran parte de la población está hablando sobre etiquetado”.

Kaufman contó que las estrategias fueron variando. “Rodeamos al Congreso de la Nación, colgando distintos carteles con reclamos en las rejas. Hubo gente autoconvocada, organizaciones civiles y espacios políticos que apoyaron la causa.”

¿Por qué no se sesionó? Para Mijael Kaufman, la respuesta es clara: hay distintos diputados y diputadas de ambos bloques mayoritarios que poseen conflictos de interés, ya sea mediante vínculos con empresas azucareras o con el sector lácteo, o mismo con empresas como Molinos o Arcor. “Eso quedó en evidencia con quien preside la Cámara, y quien es la vicepresidenta de la comisión de salud, ambos opuestos al proyecto que ya cuenta con media sanción. Es una clara muestra de la gravedad de que quienes legislan por nuestra salud son quienes más palos en la rueda han puesto” explicó.

Kaufman dijo que no cesa de sorprenderse y emocionarse al ver que en muchísimos canales de televisión y radios se esté hablando de esto cuando antes no se hacía. “El clima se tornó alentador. Que el país entero hable de etiquetado frontal es un paso agigantado.”


Mamá, soy gorda

Mamá, soy gorda. Soy gorda, mamá. No, mi amor, no lo sos. Sí, lo soy. No, mi amor, sos hermosa. No mamá, soy gorda, soy gorda. No llores, no, sos hermosa. Sos hermosa. No, es que soy gorda. Soy gorda, mamá. Mamá, mamá, soy gorda, gorda, mamá. Soy gorda.

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La primavera indígena

Con las mujeres indígenas al frente Brasil es nuevamente epicentro de protestas contra las políticas ecocidas del gobierno de Bolsonaro. Cientos de ellas, de distintas etnias, llegaron a Brasilia. Otras se manifiestan desde sus territorios como las awa guajá. Cazadoras recolectoras y parte de una etnia que lucha desde uno de los territorios más devastados de Amazonas realizaron estos videos que aquí compartimos.

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Contra la desinformación, datos para diputados

Por: Redacción Bocado

Diez meses hace que el proyecto por el etiquetado frontal está detenido en el Congreso de Argentina. Una legislación ya en práctica en países como Chile o Uruguay, está frenada aquí debido a un lobby empresarial que apuesta por la desinformación. Por eso, Bocado se sumó al grupo de activismo socioambiental Consciente Colectivo para enviar a los diputados una investigación exclusiva que realizamos acerca del etiquetado. 

Los 257 legisladores argentinos recibieron esta semana nuestro informe Qué hay detrás de una caja bonita, en el cual desmentimos las falsedades que se dicen en relación al etiquetado, desglosamos las estrategias más comunes de lobby utilizadas por empresas para impedir las políticas públicas en América Latina, y exigimos #BastaDeLobby. El presidente de la Cámara, Sergio Massa, fue el primero en responder al correo. A través de sus cuentas de twitter lo hicieron Mónica Schlotthauer y Juan Carlos Giordano, del FIT, diciendo que votarán a favor.

La demora en tratar el proyecto no es ninguna casualidad. Desde el 29 de octubre del año pasado, día en que el proyecto recibió la media sanción por parte de la Cámara de Senadores, ha quedado estancado en la Cámara de Diputados.

Sergio Massa, quien preside la Cámara de Diputados, hizo saber a sus colegas de la industria azucarera tucumana que contaban con su respaldo, que estaban bien representados en el Congreso. Poco tiempo después de eso, el proyecto fue girado a seis comisiones diferentes en una auténtica maniobra de ralentización.

Gracias a la presión social, las comisiones fueron reducidas a cuatro y ya emitieron su dictamen. Es decir, todo estaría pronto para ser discutido pero existen conflictos de interés de algunos diputados, quienes condicionan sus votos.

La situación actual de la Cámara es un misterio. Desde Consciente Colectivo se organizó Activa el Congreso: una plataforma desde la que puede verse la intención de voto de cada diputado. El poroteo legislativo sirve para que la ciudadanía inquiera directamente a los congresistas que figuran como indecisos, o que aún no se han manifestado.

El mejor proyecto posible, porque en su redacción participaron varios sectores, ya está en manos del Congreso argentino. Y en su aprobación hay más que una simple ley: según el grupo Consciente Colectivo “la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable es parte del camino que tenemos que transitar para tener un país más justo, más sostenible y en el que el comer bien no sea un privilegio que pocas personas se pueden dar”.

Desde Bocado nos sumamos a enviar información a diputados: combatimos la desinformación. Exigimos que nos representen. Que no caigan en las ya repetidas estrategias lobbistas.  Que ya no dilaten el tratamiento del proyecto ni lo modifiquen para flexibilizarlo. Nos sumamos a la exigencia: #EtiquetadoClaroYA.


Argentina y China, una relación autodestructiva

Por: Redacción Bocado

El gobierno argentino avanzó durante la última semana en un nuevo acuerdo con China: desarrollar a la acuicultura nivel nacional. Mientras que China es el principal productor acuícola en todo el planeta, en Argentina el sector no se encuentra del todo desarrollado, por lo que parece ser un blanco fácil para la inversión.

Si bien la propuesta propone la sustentabilidad, la acuicultura siempre es riesgosa. Para que el proceso funcione, debe llevarse a cabo un enriquecimiento excesivo del ecosistema y son comunes los casos de escape de peces al mar abierto, causando tanto depredación de otras especies como transmisión de bacterias que se encontraban dentro de la jaula. 

Lo ocurrido en Chile en las últimas décadas es buen ejemplo de los desastres ambientales y económicos que la acuicultura puede causar. Y, además, hechos recientes demuestran que Argentina y China intentan impulsar acuerdos económicos no siempre son sustentables y no siempre respetuosos de los derechos de personas y animales.

En julio de 2020, Argentina intentó otro acuerdo económico con China que generó polémica. El Ministerio de Relaciones Exteriores, encabezado por Felipe Solá, avanzó en un acuerdo que proponía duplicar la cantidad de carne porcina producida para exportar más a China con una inversión de 3.500 millones de dólares para la construcción de 25 granjas y frigoríficos. El plan era pasar  de producir 700.000 a 1.3 millones de toneladas anuales.

Luis María Kreckler, embajador argentino ante China entonces, defendió el acuerdo, indicando que “La producción porcina promueve inversiones y empleo calificado y formal”. La cancillería aseguraba que no existía riesgo ambiental alguno. El gabinete del presidente Alberto Fernández se refería a las mega fábricas de carne porcina como fuentes de empleo, dinero y acceso al mercado internacional pero omitía los crueles métodos para la cría de cerdos así como los riesgos ambientales que ese modelo provoca.

Hoy en día, a más de un año, el memorándum de aquel proyecto aún no fue firmado. La tenaz oposición social obstaculizó lo que el gobierno argentino creía que era un camino allanado. Sin embargo, el gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, firmó un acuerdo con la empresa Feng Tian Food para instalar 3 plantas productoras de carne de cerdo en el territorio chaqueño.

Capitanich dijo que apuntan a “ser símbolo de la recuperación de la economía argentina a partir de la agroindustria”. Nuevamente, la difícil situación económica del país es utilizada como excusa para despiadados proyectos.

Desde el comienzo de la pandemia, China se ha mostrado solidaria con los países latinoamericanos mediante la facilitación de respiradores y vacunas. Fernando Lugris, embajador uruguayo en China y jefe allá de la misión diplomática de los países de América Latina y el Caribe, no dudó en agradecerle al gigante asiático por su activa ayuda durante el escenario pandémico. “Existe un gran agradecimiento de parte de las embajadas latinoamericanas y caribeñas en Beijing por el apoyo del Gobierno chino y las empresas chinas que desarrollan las vacunas que estamos recibiendo”, dijo.

Pero no todo es ayuda humanitaria: luego aparecen acuerdos de cooperación que implican la explotación de la fauna y flora de Argentina, por ejemplo. La cría intensiva cerdos y ahora también de peces en territorio sudamericano para alimentar luego a mercados y población en China.

Con una producción anual de 53 millones de toneladas de pescado, China supera a todos sus competidores siendo el principal productor acuícola de a nivel global. En Argentina, el sector no se encuentra explotado. De hecho, pocas semanas atrás, Tierra del Fuego fue pionera al prohibir la actividad para el cultivo y producción de salmón (o salmonicultura). A Matías Kulfas, Ministro de la Producción, no le agradó para nada la decisión fueguina, exponiendo así la mirada que el gobierno tiene sobre la producción de peces en jaulas.

Según explicó Guillermo Abdala, director nacional de acuicultura, el gobierno aspira a desarrollar industria y generar recursos: El 54% de las proteínas acuáticas de consumo proviene de la acuicultura, no de la pesca. Mientras tanto, localmente, el 99,2% de las divisas del sector provienen de la pesca y representan unos u$s1.800 millones al año. Entonces, con el desarrollo acuícola local podríamos aspirar, al menos, generar ingresos por otros u$s1.800 millones”.

Obtención de divisas, el objetivo. Los animales y los efectos del modelo quedan en segundo plano.

Negociaciones en curso

Los embajadores de Argentina y China han tenido ya varias reuniones para el tema de producción intensiva de peces.

Según se informó, un primer encuentro el 28 de julio durante el cual el embajador Zou Xiaoli, dijo que China  “está dispuesta a trabajar con Argentina para realizar estudios de recursos en áreas marinas relevantes como una oportunidad para intensificar los contactos y la cooperación entre instituciones de investigación científica acuática de los dos países”.

A la segunda reunión asistieron el embajador argentino en China, Sabino Vaca Narvaja,  Guillermo Abdala, el subsecretario de Pesca y Acuicultura Carlos Liberman y el subsecretario de Promoción e Inversiones de la Cancillería, Pablo Sívori. Al salir, el embajador dijo que trabajaban para  “ultimar detalles de cooperación e intercambio de información para promover y fomentar el desarrollo de la acuicultura nacional”. Es decir, las negociaciones avanzan.

Expertos y activistas han advertido que los riesgos son varios. Porque la acuicultura puede causar una pérdida de funcionalidad del ecosistema, autopolución, la diseminación de parásitos o enfermedades a las especies silvestres y casos de desastres ambientales.

Según el medio Prensa Obrera, al ser China el país acuicultor más grande del globo, propone una sustentabilidad que ni siquiera aplica en su propio territorio: “China utiliza los mismos métodos de producción que cuestionan las organizaciones y especialistas ambientales. La excusa de que con la acuicultura descomprimen la extracción en los mares se desmiente con que alimentan a los peces de cultivo con harina de pescado, que se fabrica con el remanente de especies de la sobrepesca ilegal y que incluye al propio Mar Argentino”. 

El movimiento artístico Voicot, por su parte, sentencia: “países como el nuestro empeñan sus recursos naturales para que los países que todo destruyen sostengan su status”. 


¡Con nuestro pan, NO!

Por: Redacción Bocado

Brasil continúa sin aprobar ni rechazar el trigo transgénico en ese país. De eso depende el rumbo que tomará la región sobre es cultivo que es rechazado por quienes cultivan trigo convencional tanto a gran escala como a pequeña. En ese contexto en Argentina, donde ha sido desarrollado el evento, La Plataforma Socioambiental, un grupo de organizaciones, asambleas y colectivos, convocó a expresarse en contra de la autorización del transgénico el martes 17 de agosto. El encuentro será en Plaza de Mayo, a las 12: un “#Panazo” en el que repartirán tortas fritas, panes y otros productos elaborados con trigo agroecológico, libre de cualquier tipo de pesticida.

Argentina se convirtió en septiembre del 2020 en el primer país del mundo en preaprobar el trigo transgénico HB4, en contrasentido de lo que están resolviendo otros países y grupos como la Unión Europea, que a fines de 2013 prohibió su comercialización. A poco menos de un año de aprobado aquí, se estima que hay sembradas alrededor de 25.000 hectáreas en 7 provincias.

El rechazo mundial está fundamentado. Porque el pesticida que lo acompaña, el glufosinato de amonio, diseñado para detener la fotosíntesis de las malezas, es altamente más tóxico que el glifosato. Estudios científicos han probado tanto su capacidad neurotóxica como su capacidad genotóxica.

El problema al que nos enfrentamos se encuentra en la raíz del sistema productivo que buscan imponernos. La creación de un pesticida hiperpoderoso -el glufosinato- y una semilla resistente a condiciones de sequía -el trigo HB4- provienen de una crisis en los cíclos del agua, que de no existir la tala indiscriminada de los bosques, no ocurriría.

La Plataforma Socioambiental busca intervenir en los debates y luchas socioambientales. Ahora, con el trigo transgénico entrando al país, resume: “Resistir su cultivo y lograr que se retire su autorización es un imperativo ético, social y sanitario”. Y en contraposición propone una solución agroecológica que se opone a la mirada empresarial, que intenta frenar la destrucción territorial y cultural que implica la dependencia de semillas transgénicas y superpotencias compradoras.

El #Panazo no ocurrirá sólo en Buenos Aires; movilizaciones del mismo tipo se llevarán a cabo también en Santa Fe, Tandil y Rosario, bajo la misma consigna: ¡con nuestro pan, NO!

La salud bajo ataque

Las enfermedades crónicas, no transmisibles (ENT) son un grupo de enfermedades de progresión lenta y larga duración no infecciosas. Son la principal causa de muerte en el mundo, su tratamiento es costoso y crónico. Incluye entre otras algunos cánceres, diabetes y enfermedades cardiovasculares. 3,9 millones de personas mueren por año a causa de ellas en América Latina. Un problema que tuvo un aumento de casi 30 por ciento en diez años.

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